Hace tiempo que los videoclubs dejaron de ser negocios rentables. Los días en los que alquilar una película era un acontecimiento, quedaron directamente señalados el día que irrumpió la era digital. El sector cinematográfico se escribe en la red, y el visionado de las películas online, no es que sea el futuro, es el presente.
Eran otros tiempos
Hace ya unos años que la explotación de las películas ha cambiado notablemente. Hasta principios del siglo XXI éste era el camino habitual que seguían tradicionalmente las películas cinematográficas: pasar de las pantallas de los cines tradicionales, a la explotación en vídeo doméstico, para posteriormente exhibirse en televisiones y como último paso la venta en formato VHS (en formato DVD en los últimos años del siglo). Hoy en día, este recorrido se ha trastocado notablemente. No existen unos procesos tan estandarizados sino que la era digital, y la piratería han acabado con algunos de estos puntos, llevándose consigo algunos negocios que allá por los años 80 y 90 eran comercios rentables, los videoclubs. Ahora mismo, y aunque la industria sea reticente a los cambios, todo es una cuestión de tiempo, allá donde antes había un establecimiento que alquilaba vídeos, ahora hay un servidor donde alquilamos el visionado de películas online.
Sector en auge
No es, sin embargo, una novedad poder visionar películas en la red. La tan hablada piratería digital es sinónimo del consumo que este tipo de productos pueden llegar a tener. Sin embargo hasta estos últimos años no se ha concebido los videoclubs online como un negocio ciertamente rentable. Por un lado, la falta de infraestructura tecnológica en todos los países, puesto que hay que disponer de unos mínimos de conexión a la red para visualizar películas online con cierta calidad. Por otro lado, el desfase que existe entre los precios exigidos por los portales por el visionado. En el momento en el que ambos problemas sean resueltos, el fin de los videoclubs tradicionales será una realidad definitiva.
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